En cuanto vendes en un segundo país, el SEO deja de ser un sitio web y pasa a ser cómo se comportan varios sitios como sistema. Arquitectura, hreflang, paridad de contenido e intención por mercado: cuatro problemas que no existen en un solo mercado y que ninguna buena práctica doméstica resuelve.
En mi trabajo diario me ocupo de 21 propiedades web en nueve países, desde sitios de 37 URL hasta portales de 3.100, con auditorías técnicas semanales sobre todas ellas. Los mismos cuatro fallos se repiten en todos los sectores en los que los he visto.
Subcarpeta, subdominio o dominio por país suele decidirlo quien montó el gestor de contenidos, no alguien que haya pesado los pros y los contras. Para casi cualquier empresa por debajo de escala corporativa la respuesta es subcarpetas en un solo dominio: heredan la autoridad ya ganada, un arreglo técnico vale para todos los mercados y el mantenimiento no crece al añadir países.
Los dominios por país se justifican con entidades legales separadas, productos realmente distintos o una marca que no puedes usar en algún sitio. Los subdominios suelen ser lo peor de ambos mundos. Es una decisión difícil de revertir, así que merece análisis y no una opción por defecto.
Hreflang falla sin avisar. No hay advertencia ni penalización: las anotaciones simplemente se descartan y tus mercados compiten entre ellos. Los errores que más encuentro, por frecuencia:
en-UK: el código del Reino Unido es GB.x-default, así que Google no sabe a dónde mandar a quien no encaje en ningún idioma declarado.El problema más caro y el menos visible. El segundo mercado se lanza con un subconjunto traducido: menos páginas, más pobres y sin enlaces locales. Y entonces todo el mundo concluye que Google desconfía del mercado nuevo. No es eso: simplemente hay menos que posicionar.
Tus compradores alemanes no buscan con la traducción de tus palabras clave en inglés. Usan otras palabras, llegan con otras objeciones y te comparan con otro grupo de competidores. Una página traducida en vez de localizada se lee bien y no posiciona para nada. El trabajo es el mapa de palabras clave e intención por mercado; traducir viene después.
Rastreo completo por mercado, revisión de indexación y canonicals, validación de hreflang en todos los emparejamientos y una matriz de paridad que muestre qué páginas existen dónde. Es la parte que casi ningún equipo ha visto nunca puesta por escrito.
Investigación de palabras clave e intención hecha de forma nativa en cada idioma, no traducida. Volumen, dificultad e intención comercial por país, con el grupo de competidores que realmente posiciona allí, que rara vez es el que supones.
Una recomendación por escrito con los pros y los contras explícitos, incluido lo que cuesta migrar si ya estás en la estructura equivocada, para que la decisión sobreviva a una conversación con tu CTO.
Una especificación técnica que tu equipo de desarrollo pueda implementar sin interpretarla, y un plan de contenido que tus redactores puedan ejecutar sin adivinar. Priorizado por impacto y esfuerzo, con un responsable por línea.
Segmentación por mercado en Search Console y analítica, más seguimiento de posiciones y de citas en IA, para saber en el mes tres si funciona y no en el doce.
No de la teoría. Nueve mercados, en salud: una categoría donde los criterios YMYL, los circuitos de revisión médica y las afirmaciones reguladas hacen que cada decisión de contenido sea más lenta y cada error técnico más caro. Si funciona ahí, funciona en tu SaaS.
en-UK, cuando el del Reino Unido es GB.