Para empresas latinoamericanas que venden software, servicios o productos a Europa y Estados Unidos, y que cobran en dólares o en euros. El problema no es posicionar en tu país: es posicionar en un mercado donde no vives, contra competidores locales, en el idioma y con la intención de búsqueda de allí.
Si tu empresa ya vende fuera, probablemente llegaste ahí por prospección directa, por marketplaces o por recomendación. El SEO aparece cuando quieres que la demanda llegue sola, y es justo donde la mayoría de los proyectos de exportación se atascan.
El motivo no es técnico. Es que el SEO que funcionó en tu mercado local no se traslada: las palabras clave son otras, la competencia es otra, las señales de confianza que espera un comprador alemán o estadounidense son otras, y los medios que te pueden enlazar son otros.
Esto no es un argumento de marketing, es logística. Si el mercado al que quieres entrar es el europeo:
Y hablamos en español, que para un proyecto de estrategia importa más de lo que parece: los matices del negocio se pierden en la segunda lengua.
Volumen real de búsqueda, dificultad y competencia en cada mercado candidato. A veces el mercado que la dirección quiere no es el que los datos recomiendan, y conviene saberlo antes de invertir un año.
Subcarpeta por idioma o por mercado, dominios separados, o un solo sitio en inglés. Es la decisión más cara de revertir y la que más se toma por accidente.
En el idioma del mercado destino, no traducida. Con el grupo de competidores que de verdad posiciona allí, que rara vez es el que la empresa cree.
Qué necesita ver un comprador de ese mercado para fiarse de un proveedor extranjero, y cómo se pone eso en la página.
Prospección en el idioma y los medios de destino. Es lento y es la parte que casi nadie hace, que es exactamente por qué funciona.
Trabajo con empresas que facturan en dólares o en euros. Las facturas van en esas monedas, nunca en moneda local: los cobros con retenciones y controles cambiarios generan una fricción que acaba costando más que el proyecto. Antes del arranque confirmamos cómo va a pagar la empresa, para que no aparezca como sorpresa en el mes dos.
Para empresas latinoamericanas el mínimo es de 900 USD para una auditoría de Nivel 1 y 600 USD al mes para una asesoría. Por debajo de eso te recomendaré a otra persona con honestidad, porque no podría hacer un buen trabajo dentro de ese presupuesto.
Si ya vendes fuera y quieres que el canal orgánico acompañe, lo normal es una auditoría de Nivel 2, que cubre el mercado local y el de destino. Si todavía no has lanzado en el mercado nuevo, el sprint de entrada a mercado es más adecuado: decide la arquitectura antes de que se escriba contenido contra ella.